Situada en la plaça del Rector Rubí, en el centro de Manacor. Iniciada a finales del siglo XIX por iniciativa del rector Rubí, la obra fue encomendada al ingeniero naval José Barceló Runggaldier, que dibujó los planos y dirigió la obra. Gaspar Bennàssar continuó la obra de Runggaldier y construyó el campanario. Parece ser que el solar donde se encuentra la parroquia ya era un lugar de culto en época musulmana. También es el lugar donde en 1248,justo después de la conquista de Jaume I, se situaba la iglesia de Santa Maria de Manacor. Como esta iglesia era muy pequeña ya en el siglo XIV se estaba construyendo otra, que se acabó en el siglo XVI, aunque el portal mayor era de finales del siglo XVIII y se encontraba en el lado del campanario. Esta fue la que se derribó para construir la actual. Quedan algunas partes de finales del siglo XVIII, como las capillas de San Antonio y San Francisco hasta la altura de las tribunas, las torres del antiguo frontis principal a los lados del campanario, parte de la sacristía de la Virgen y parte del campanario viejo a la capilla del campanario. Construida en estilo neogótico, presenta planta de cruz latina, de una sola nave con capillas entre los contrafuertes, con los brazos en el tramo anterior al presbiterio. En la nave principal hay diez capillas, cinco a cada lado, y en el presbiterio hay una capilla a cada lado y el altar mayor. En cada brazo del crucero hay siete capillas, entre las cuales destacan las dos del fondo: una dedicada a la Virgen de la Inmaculada y la otra al Santo Cristo de Manacor.
De la primitiva iglesia se conservan la capilla de la derecha y el primer tramo de bóveda de la nave principal, donde puede observarse el escudo de Capdepera. El templo debía preservar dos imágenes: la de San Juan y la del Santo Cristo. Esta última, elaborada con madera de naranjo y originalmente policromada, es una talla del gótico primitivo que fue restaurada y reintegrada en su lugar original, donde permanece en la actualidad. La pequeña iglesia de San Juan se reformó en el siglo XVI y pasó a ser la nave principal de la actual iglesia. A principios del siglo XVIII se construyeron las actuales capillas laterales. La capilla barroca de Nuestra Señora del Rosario (1703), corresponde a este momento. A partir de 1840, cuando ya se había construido la iglesia del pueblo, dejaron de celebrarse actos religiosos. Hasta el 1871 no se recuperaría el culto, entonces ya convertida en santuario de la Virgen de la Esperanza, cuya festividad se celebra el 18 de Diciembre.
A mediados del siglo XVI, hacia el año 1563, el obispo de Mallorca dio licencia, a los habitantes de Búger, para construir una iglesia, ya que muchas personas morían sin sacramentos ante la imposibilidad de trasladarse a Campanet. Esta fue la primera iglesia porque, entre 1694 y 1739, se construyó el actual templo de Búger, bajo la advocación de su patrón Sant Pere. El órgano de la iglesia de sant Pere fue construido en el convento de Campos, en 1763, por el organero Pere Josep Bosch. En 1821, Gabriel Thomàs lo instaló, en un principio, en el coro de la iglesia. En 1876, Julià Munar lo instaló en el lugar actual. Consta de dos teclados; órgano mayor, con once juegos partidos, y cadireta (palomilla), con cuatro. El pedal tiene siete botones enganchados al manual.
El cementerio, documentado desde principios del siglo XVII, está situado al lado de la iglesia parroquial de San Juan Bautista. En él están enterrados algunos de los personajes ilustres que residieron en el pueblo. Se accede al lugar subiendo un camino empedrado bordeado de cipreses y jalonado de capillitas con escenas del viacrucis. Desde allí se observa una bella panorámica del pueblo y de su entorno. Entre los intelectuales y artistas enterrados en el cementerio se pueden citar el escritor inglés Robert Graves y los pintores mallorquines Antoni Gelabert y Antoni Ribas Prats.
La actual iglesia de Calvià, dedicada a San Juan Bautista, sustituye a una iglesia ya documentada en 1248 bajo el nombre de Sante Johannes de Caviano. Se trataba, según las descripciones conservadas, de una pequeña iglesia medieval, construida sobre una antigua alquería, que se fue modificando y ampliando hasta que, en el siglo XVIII, se optó por derribarla, con el fin de construir una nueva edificación que diese cabida a todos los feligreses de la parroquia. La nueva iglesia, cuya construcción se inició el 25 de julio de 1867, se edificó sobre los cimientos de la antigua, que fue destruida prácticamente en su totalidad, conservándose algunos restos: una esquina de la torre del Sagrario, un portal de acceso que iba desde la rectoría al interior del templo, parte del fondo de una capilla y una cripta frente a la actual capilla de San Sebastián. La iglesia de Calvià, visible desde casi todo el pueblo, es un templo historicista que combina elementos neorrománicos y neogóticos.
Fue fundado en 1607 a solicitud de Pedro Santandreu, guardián del convento de san Francisco de Palma, nacido en Petra. En 1609 ya se había construido un pequeño templo, cuyo espacio corresponde a la actual capilla del Belén. Debido a la buena acogida por parte del pueblo, en 1657 se empezó a edificar un nuevo templo mayor bajo la dirección del maestro Rafael Poquet finalizando en 1677. Aquí, Fray Junípero Serra comenzó sus estudios, de hecho los nombres que puso a las misiones que fundó están relacionados con la mayoría de las advocaciones de las capillas que la iglesia alberga como la ciudad de Los Ángeles o la de San Francisco . Con la desamortización (1836) la comunidad de franciscanos fue exclaustrada y el convento fue dividido en recintos para su venta. En 1969, los franciscanos regresaron al convento de unas dimensiones menores que tenía antes de la desamortización. La iglesia es de estilo renacentista con planta basilical de una sola nave con bóveda de cañón y seis capillas laterales a cada lado que albergan retablos barrocos elaborados entre finales del siglo XVII y primera mitad del siglo XVIII. Los retablos más destacados son el retablo Mayor, el del Santo Cristo, el de la Virgen de los Ángeles y el de San Francisco. La capilla del Belén destaca por contener figuras de época gótica (los ángeles) pertenecientes al antiguo pesebre que había en el convento de Jesús de Palma. El pavimento de la capilla está más bajo que el de las demás y está cubierta por una bóveda de cañón rebajada como si fuera una cueva. El convento alberga dos salas donde se exponen mobiliario y objetos litúrgicos antiguos, objetos relacionados con la vida de Fray Junípero Serra y una serie de pinturas de pasta de vidrio que representan pasajes de la vida del Padre Serra. La fachada principal situada en la calle mayor conserva un portal de arco de medio punto y bóveda artesonada. En los laterales se encuentran dos hornacinas donde estarían las desaparecidas imágenes de los santos franciscanos.
un sitio tranquilo con unas vistas preciosas.
La historia del convento de Sant Bonaventura empieza en 1608, cuando llega el primer grupo de franciscanos a Llucmajor. El recinto conventual definitivo se construyó a lo largo del siglo XVII, configurado por la iglesia, el claustro, algunos edificios anexos y un huerto. En 1656 el templo fue bendecido, y en 1691 se terminó la sobrecubierta de la iglesia. Los espacios internos del convento —celdas, talleres, refectorio, cocina, biblioteca, sala capitular, etc.— se distribuían alrededor del claustro, que terminó de construirse entre 1690-1697. Dicho claustro sigue la tipología barroca de los franciscanos: planta cuadrada con doble galería superpuesta de arcos de medio punto sostenidos por pilastras de sección cuadrangular, y pilares exteriores rematados por bolas de piedra en relieve. El recinto conventual estuvo ocupado por la orden franciscana hasta la Desamortización de Mendizábal (1836). A partir de entonces, y hasta 1998, el conjunto fue sede del cuartel de la Guardia Civil, del Juzgado de Paz y del Matadero Municipal. A consecuencia de estos usos el conjunto quedó arquitectónicamente distorsionado, por lo que en 1999 se proyectó la rehabilitación del edificio, reconvirtiéndolo en centro cívico, social y cultural. En 2002 fue declarado Bien de Interés Cultural. Las pinturas murales, blanqueadas reiteradamente tras la Desamortización, fueron descubiertas en 1999 por un grupo de historiadores de la Universitat de les Illes Balears. Hoy, ya restauradas, conforman un testimonio iconográfico de la historia de orden franciscana.
En la calle Sant Francesc de Sineu encontramos el antiguo Convento de los Mínimos, fundado en el año 1667. En 1722, fue objeto de una gran reforma, y fue entonces cuando se levantó el claustro, además de otros elementos. En el año 1835, pasó a manos civiles debido a la exclaustración de los mínimos. Desde 1877, constituye la sede del Ayuntamiento de Sineu. La fachada principal tiene una altura de dos plantas con un portal central barroco. En la planta baja, las ventanas son atrompetadas, mientras que arriba son cuadrangulares, con ménsulas y guardapolvo. También se pueden observar algunas tejas con motivos pictóricos. El claustro es de estilo barroco y planta cuadrangular, ligeramente trapezoidal. Las columnas sobre orlos sostienen arcos rebajados, y los capiteles muestran pequeñas volutas de tradición jónica en el remate, mientras que en la parte baja presentan collarinos con unos curiosos relieves que representan, alternativamente, la mitra y la estrella del escudo del obispo Estela. En el centro hay un cuello de cisterna octogonal con la inscripción Charitas, lema de los mínimos, de 1693.
La ermita fue levantada en el siglo XVII en honor a una estatuilla de la madre de dios encontrada en ese mismo lugar. El edificio actual data de la década de los años 20 del siglo XX, en que fue reconstruida, después de ser destruida por un rayo.
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