El camino que hemos recorrido es conocido con el nombre de "Dalt Murada", y desde aquí podemos observar los que eran los límites de la ciudad romana que se extendía desde el palacio de la Almudaina hasta el extremo oriental del palacio Episcopal. En la fachada sur de este palacio, mirando hacia al mar, se ve un paseadero con garitas de estilo modernista que se atribuye al famoso arquitecto catalán Antoni Gaudí, al igual que las rejas de hierro de unas ventanas. El muro que vemos al pie de la catedral es la antigua muralla de origen romano, muy transformada durante la edad media y totalmente reconstruida al paso de los siglos. De hecho, todo el frente marítimo de la ciudad fortificada fue rehecho en el siglo XVIII con la muralla nueva sobre la que ahora estamos, construida sobre terrenos ganados al mar. De esta construcción podemos destacar las garitas que tienen formas barrocas. El espacio conocido como ses Voltes, es un antiguo cuartel acabado en 1802 y rehabilitado por los arquitectos Elies Torres y José A. Martínez Lapeña entre 1983 y 1991, para usos lúdicos y culturales.
El edificio es del s. XVII, y cuenta con un patio caracterizado por la mezcla de elementos de diversas épocas: escalera gótica, pilares octogonales de origen gótico que sostienen arcos escarzanos, galería del siglo XIX. La fachada tiene tres plantas de alzado, con portal de arco de medio punto y otro portal más a la derecha. En el primer piso hay dos balcones y una ventana balconera y, en el porche, pequeños pilares octogonales. La entrada tiene cubierta de vigas; a la izquierda, sobre una pequeña escalera, hay un portal de estudio con arco redondeado. A la derecha, hay un portal de dintel. Un arco escarzano comunica con el patio. Este, empedrado, muestra la escalera medieval a la derecha y conserva un cuello de cisterna de sección octogonal, situado bajo el paladar de la escalera.
La calle de la Portella es una de las más monumentales de Palma, donde se alzan algunas de las casas señoriales más emblemáticas de la ciudad. Del siglo XVII destaca Can Formiguera, con un espléndido balcón sobre la calle y el escudo de la esquina que lleva las armas de Ramon Burgues-Safortesa y Fuster, conde de Formiguera, personaje legendario de la historia de Mallorca que es conocido con el nombre de "Comte Mal". Delante encontramos la antigua posada de los cartujos de Valldemossa en Palma, que tras la desamortización eclesiástica pasó a manos particulares y que es conocida como Cal Comte d'Espanya. El edificio fue reconstruido en el siglo XVIII, y contiene un bello patio barroco. En la hornacina de la portada puede verse la imagen de san Bruno. En mitad de la calle hay dos grandes casas historicistas con características neogóticas. La más importante es Can Espanya-Serra, que tiene un importante patio de fiC/ Portella, esquina carrer Can Formiguera. (Casas señoriales de la Portella )nales del siglo XIX. En todos estos edificios podemos observar la distribución de la casa señorial mallorquina que, por lo general, suele conservar el gran portal de medio punto de tradición gótica, la planta de estudios, el balcón de la planta noble y las hileras de ventanas o de columnas del desván o porxo superior. Finalmente, destaca el gran alero que avanza sobre la calle y que contribuye a proteger el paramento de la fachada. A la izquierda, si bajamos hacia la muralla, en la que fue una antigua casa señorial se ubica el museo dedicado al pintor catalán Joaquim Torrents Lladó (1946-1993), que muestra su vida y obra. A continuación, en Dalt Murada, podremos ver el gran edificio de Ca la Torre (abreviatura de Cal Marquès de la Torre), una mansión construida a principios del siglo XVIII que es prototípica del gusto sobrio de la arquitectura señorial mallorquina; su patio se integra en las murallas medievales.
Ens trobem en un altre carrer emblemàtic del barri antic, on hi ha un bon nombre de cases senyorials, majoritàriament transformades. La construcció més ben conservada és Can Olesa, una de les cases senyorials més famoses de Palma. La façana conserva un parament anterior, obra del segle XVI, amb finestres renaixentistes, que té escuts de la família Descós. La casa actual és producte de la reforma de finals de segle XVII, distribuïda entorn d'un magnífic pati central. Aquest pati és un dels exemples més prototípics del pati barroc mallorquí, amb les seves característiques columnes, arcs extraordinàriament rebaixats i escala rematada per una galeria de tres arcs. Aquesta casa és una de les poques de la ciutat que conserva completament els seus interiors d'època. Va ser declarada Monument Històric i Artístic l'any 1973.
C. Sant Roc, 4. El Estudio General Luliano es una institución docente fundada en el siglo XV que más tarde, en el siglo XVII, se convirtió en la Universidad Luliana de Mallorca. Tras diversas vicisitudes, la institución actual fue creada en el año 1951 para impulsar la cultura de Mallorca y los estudios universitarios. Actualmente esta institución se dedica a escuela de idiomas y a otras actividades docentes y culturales. El presente edificio, de estilo regionalista, es fruto de una reconstrucción de la década de 1950, obra del arquitecto Gabriel Alomar. Del primitivo edificio se conservan algunos escudos y capiteles góticos y renacentistas incorporados a la construcción actual.
Aunque hubo un primer proyecto de Emili Pou para instalar un Faro de 6º orden en este enclave, no llegó a verse materializado hasta mucho después, cuando se instaló una simple luz automatizada mediante válvula solar y destelladores de gas acetileno del tipo “llama desnuda”. Se inauguró el 1 de septiembre de 1974 con una típica óptica dióptrica de 350 mm. El proyecto fue redactado por Rafael Soler. Al haberse automatizado también los faros de la isla Dragonera, tanto estos como el de la Mola de Andratx, pasaron a formar parte de la agrupación de faros cuyos técnicos encargados residían en el Puerto de Andratx, en unas casas cercanas a la baliza roja de entrada al puerto, que también pertenecía al grupo de luces que debían atender. Pertenece a la primera generación de faros que fueron construidos sin viviendas para los fareros, aunque ya existían bastantes balizas automatizadas desde la segunda década del siglo XX. La presión urbanística a la que está sometida la zona, ha motivado que se plantee para un futuro cercano las reformas necesarias que garanticen el alcance y cobertura luminosa establecida para esta señal.
La finca pública de Son Real fue adquirida en 2002 por el Govern de les Illes Balears para preservar sus valores naturales, etnológicos y sus yacimientos prehistóricos. Se encuentra situada en la franja costera del término municipal de Santa Margalida entre Can Picafort y Son Serra de Marina. En sus 379 hectáreas se encuentran diversos elementos que la hacen singular y de un valor excepcional. Junto con la explotación tradicional agrícola, actualmente de carácter biológico, también se crían animales de granja de raza autóctona. Diversas construcciones y explotaciones extractivas ponen de manifiesto los valores etnológicos de la finca desde época medieval hasta la contemporánea. Además hay que añadir a todo ello una importantísima presencia de restos arqueológicos de diversas culturas. La belleza natural de la finca incluye casi 2000 metros de litoral que se encuentran enclavados en la amplia costa virgen de esa zona de Mallorca. El Govern de les Illes Balears ha ido realizando mejoras tanto en los elementos arquitectónicos como en la dotación de facilidades para la visita y disfrute de las personas interesadas en conocerla, que incluye una oficina de atención al público con material explicativo. La Fundación para el Desarrollo Sostenible de las Illes Balears, dependiente de la Conselleria de Turisme, se encarga de la gestión de esta propiedad pública.
El poblado arqueológico de Son Fornés se sitúa a 2,5km de Montuïri (carretera Ma-3200), a unos cuatrocientos metros del cruce transversal Algaida-Sant Joan. En 1975 se realizó la primera excavación y hasta el año 2011 se han llevado a cabo catorce campañas. En ellas se han podido documentar tres períodos históricos: el Talayótico, el Postalayótico y el Clásico/Romano. Del período Talayótico, documentado desde el s.IX hasta mediados del VI antes de nuestra era, encontramos tres edificios ciclópeos de uso comunitario: los Talayots, uno de los cuales el más grande de Mallorca con 17m de diámetro y 4m de altura. La información más detallada referente al yacimiento se puede encontrar en el Museo Arqueológico de Son Fornés, un museo monográfico situado en el Molino 'l'es Fraret', en el pueblo de Montuïri, ubicado en la carretera Ma-3220 que une la localidad con Sant Joan.
El conjunto de Capocorb Vell está formado por un núcleo de tres talayots circulares y dos cuadrados, además de varias construcciones que los rodean y una serie de talayots y otros tipos de edificaciones en su periferia. El pueblo Talayótico era ágrafo y solo la arqueología puede aportar datos sobre su vida. Este complejo fue estudiado por los arqueólogos L. Ch.Watelin, francés y Albert Mayr, alemán, si bien las primeras excavaciones científicas se realizaron en la década de 1910-20 por Josep Colominas Roca bajo el mecenazgo del insigne prehistoriador hispano Luis Pericot. Capocorb Vell es único en el mediterráneo occidental y por Decreto del Gobierno de fecha 3 de Junio de 1931 fue declarado Monumento Histórico Artístico.
En los siglos XVII y XVIII fue de los Binimelis y de los Ripoll. Avanzado el siglo XIX, era la casa de Gabriel Verd i Reure. Catalina Verd i Mayol de Bàlitx casó con Pere Morell i Verd; sus herederos vendieron la casa al Govern Balear, y ahora está ocupada por la Conselleria de Turisme. El patio tiene entrada por un gran arco rebajado, con pilastras de mármol con capitel de tradición jónica. A la derecha parte la escalera, con baranda de hierro de balaustres planos. En el primer piso, hay una galería de un arco, con balaustres barrocos.
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