En 1523 era de Francisco Burgues, procurador real. El 26 de noviembre de 1541 se alojó el emperador Carlos V, tras el fracaso de la expedición militar contra Argel. Fue el casal más valorado del Estim de 1576. En 1636 era de Nicolau Burgues. Actualmente es de la familia Blanes. Un gran portal de medio punto deja paso a la entrada, que muestra la escalera a la derecha. Un arco escarzano con el escudo de los Burgues en los capiteles permite el acceso al patio, con el escudo de los Blanes a la izquierda
Un bello ejemplo de la arquitectura modernista que una vez restaurado es sede de la fundación cultural La Caixa y tiene la exhibición permanente de la colección del pintor Anglada Camarassa. Modernismo, fantasía en la arquitectura
Fortificación defensiva del muelle de Portopí, construida en el s.XVII y Museo Militar donde se exponen piezas bélicas y militares características de la edad media hasta el s.XX. Dic de l'Oest (Portopí) Panorámica excelente sobre la bahía y la ciudad de Palma. Museo Militar Sant Carles
Ens trobem en un altre carrer emblemàtic del barri antic, on hi ha un bon nombre de cases senyorials, majoritàriament transformades. La construcció més ben conservada és Can Olesa, una de les cases senyorials més famoses de Palma. La façana conserva un parament anterior, obra del segle XVI, amb finestres renaixentistes, que té escuts de la família Descós. La casa actual és producte de la reforma de finals de segle XVII, distribuïda entorn d'un magnífic pati central. Aquest pati és un dels exemples més prototípics del pati barroc mallorquí, amb les seves característiques columnes, arcs extraordinàriament rebaixats i escala rematada per una galeria de tres arcs. Aquesta casa és una de les poques de la ciutat que conserva completament els seus interiors d'època. Va ser declarada Monument Històric i Artístic l'any 1973.
El camino que hemos recorrido es conocido con el nombre de "Dalt Murada", y desde aquí podemos observar los que eran los límites de la ciudad romana que se extendía desde el palacio de la Almudaina hasta el extremo oriental del palacio Episcopal. En la fachada sur de este palacio, mirando hacia al mar, se ve un paseadero con garitas de estilo modernista que se atribuye al famoso arquitecto catalán Antoni Gaudí, al igual que las rejas de hierro de unas ventanas. El muro que vemos al pie de la catedral es la antigua muralla de origen romano, muy transformada durante la edad media y totalmente reconstruida al paso de los siglos. De hecho, todo el frente marítimo de la ciudad fortificada fue rehecho en el siglo XVIII con la muralla nueva sobre la que ahora estamos, construida sobre terrenos ganados al mar. De esta construcción podemos destacar las garitas que tienen formas barrocas. El espacio conocido como ses Voltes, es un antiguo cuartel acabado en 1802 y rehabilitado por los arquitectos Elies Torres y José A. Martínez Lapeña entre 1983 y 1991, para usos lúdicos y culturales.
El edificio es del s. XVII, y cuenta con un patio caracterizado por la mezcla de elementos de diversas épocas: escalera gótica, pilares octogonales de origen gótico que sostienen arcos escarzanos, galería del siglo XIX. La fachada tiene tres plantas de alzado, con portal de arco de medio punto y otro portal más a la derecha. En el primer piso hay dos balcones y una ventana balconera y, en el porche, pequeños pilares octogonales. La entrada tiene cubierta de vigas; a la izquierda, sobre una pequeña escalera, hay un portal de estudio con arco redondeado. A la derecha, hay un portal de dintel. Un arco escarzano comunica con el patio. Este, empedrado, muestra la escalera medieval a la derecha y conserva un cuello de cisterna de sección octogonal, situado bajo el paladar de la escalera.
La calle de la Portella es una de las más monumentales de Palma, donde se alzan algunas de las casas señoriales más emblemáticas de la ciudad. Del siglo XVII destaca Can Formiguera, con un espléndido balcón sobre la calle y el escudo de la esquina que lleva las armas de Ramon Burgues-Safortesa y Fuster, conde de Formiguera, personaje legendario de la historia de Mallorca que es conocido con el nombre de "Comte Mal". Delante encontramos la antigua posada de los cartujos de Valldemossa en Palma, que tras la desamortización eclesiástica pasó a manos particulares y que es conocida como Cal Comte d'Espanya. El edificio fue reconstruido en el siglo XVIII, y contiene un bello patio barroco. En la hornacina de la portada puede verse la imagen de san Bruno. En mitad de la calle hay dos grandes casas historicistas con características neogóticas. La más importante es Can Espanya-Serra, que tiene un importante patio de fiC/ Portella, esquina carrer Can Formiguera. (Casas señoriales de la Portella )nales del siglo XIX. En todos estos edificios podemos observar la distribución de la casa señorial mallorquina que, por lo general, suele conservar el gran portal de medio punto de tradición gótica, la planta de estudios, el balcón de la planta noble y las hileras de ventanas o de columnas del desván o porxo superior. Finalmente, destaca el gran alero que avanza sobre la calle y que contribuye a proteger el paramento de la fachada. A la izquierda, si bajamos hacia la muralla, en la que fue una antigua casa señorial se ubica el museo dedicado al pintor catalán Joaquim Torrents Lladó (1946-1993), que muestra su vida y obra. A continuación, en Dalt Murada, podremos ver el gran edificio de Ca la Torre (abreviatura de Cal Marquès de la Torre), una mansión construida a principios del siglo XVIII que es prototípica del gusto sobrio de la arquitectura señorial mallorquina; su patio se integra en las murallas medievales.
En el jardín de la Lonja se encuentra reconstruida una de las antiguas puertas de la muralla. Se trata de la llamada Porta del Moll (puerta del muelle), edificada en 1620 por el maestro mayor de la fortificación Antoni Saura con la colaboración de Jaume Blanquer, uno de los mejores escultores mallorquines de su época. Éste no es su lugar original, sino que la puerta se encontraba insertada en la muralla medieval de la ribera del mar, y después en la nueva construida en el siglo XVIII delante de la Lonja. La puerta representa un tipo de arco triunfal de estilo manierista, rematado en el arco por una pequeña imagen de la Purísima Concepción. En el entablamento hay una inscripción que hace referencia a su construcción. Ésta fue la puerta principal de entrada a la ciudad, y su tratamiento artístico y monumental obedece al fuerte carácter simbólico de las puertas en los antiguos recintos fortificados. Sobre ellas se ponían los escudos de armas del rey y de los jurados del reino, que en el caso de la Porta del Moll se retiraron en el siglo XVIII. Al lado de la puerta se alza el Consolat de Mar, hoy sede del Govern de les Illes Balears. Se trata de un edificio que en su origen era la casa del Colegio de la Mercaderia, con una bella capilla gótica añadida en su lado posterior. El Consolat de Mar era una institución que actuaba como tribunal para resolver conflictos marítimos y entre mercaderes. A mano izquierda podemos ver Can Chacón, con una bella galería barroca del siglo XVIII, de cuando el edificio era propiedad de esta familia de origen andaluz. A finales del siglo XVII fue la residencia del ingeniero militar Martín Gil de Gaínza (1650-1737), que la hizo construir sobre la muralla.
C. Sant Roc, 4. El Estudio General Luliano es una institución docente fundada en el siglo XV que más tarde, en el siglo XVII, se convirtió en la Universidad Luliana de Mallorca. Tras diversas vicisitudes, la institución actual fue creada en el año 1951 para impulsar la cultura de Mallorca y los estudios universitarios. Actualmente esta institución se dedica a escuela de idiomas y a otras actividades docentes y culturales. El presente edificio, de estilo regionalista, es fruto de una reconstrucción de la década de 1950, obra del arquitecto Gabriel Alomar. Del primitivo edificio se conservan algunos escudos y capiteles góticos y renacentistas incorporados a la construcción actual.
Aunque hubo un primer proyecto de Emili Pou para instalar un Faro de 6º orden en este enclave, no llegó a verse materializado hasta mucho después, cuando se instaló una simple luz automatizada mediante válvula solar y destelladores de gas acetileno del tipo “llama desnuda”. Se inauguró el 1 de septiembre de 1974 con una típica óptica dióptrica de 350 mm. El proyecto fue redactado por Rafael Soler. Al haberse automatizado también los faros de la isla Dragonera, tanto estos como el de la Mola de Andratx, pasaron a formar parte de la agrupación de faros cuyos técnicos encargados residían en el Puerto de Andratx, en unas casas cercanas a la baliza roja de entrada al puerto, que también pertenecía al grupo de luces que debían atender. Pertenece a la primera generación de faros que fueron construidos sin viviendas para los fareros, aunque ya existían bastantes balizas automatizadas desde la segunda década del siglo XX. La presión urbanística a la que está sometida la zona, ha motivado que se plantee para un futuro cercano las reformas necesarias que garanticen el alcance y cobertura luminosa establecida para esta señal.
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